La demanda se mantiene sólida, pero la distribución geográfica y el formato del producto están marcando el techo de precios en el arranque del año.
El mercado global del langostino vannamei ha iniciado 2026 con una clara paradoja: volúmenes récord acompañados de una presión creciente sobre los precios. Ecuador, líder indiscutible del sector, continúa expandiendo su capacidad exportadora con crecimientos del +13% en lo que va de año, consolidando una oferta abundante en el mercado internacional.
Sin embargo, el comportamiento de los precios refleja que no estamos ante un problema de demanda, sino de distribución.
Asia, liderada por China, sigue siendo el principal destino y absorbe grandes volúmenes, pero comienza a mostrar señales de saturación relativa tras el impulso estacional de enero. Este exceso de producto en el mercado asiático está limitando el recorrido alcista de los precios.
Por su parte, Estados Unidos destaca como el mercado más dinámico, con crecimientos superiores al +35%, aunque su capacidad de absorción sigue condicionada por la capacidad de la industria de procesamiento de Ecuador. Europa, en cambio, entra en una fase de ajuste tras un 2025 muy fuerte: las importaciones se mantienen estables en volumen, pero con ligera caída en valor, reflejando un mercado más prudente y con mayor presión en precios, especialmente en el sur del continente.
En términos de producto, el mercado continúa dominado por el vannamei crudo congelado, mientras que el segmento de valor añadido avanza con mayor moderación, evidenciando una demanda más selectiva y orientada a optimizar costes.
A nivel competitivo, el escenario se intensifica. Países como India y Vietnam están ganando protagonismo rápidamente, aumentando la presión en un mercado ya de por sí bien abastecido.
En definitiva, el arranque de 2026 confirma que el sector no enfrenta una caída de la demanda, sino un desajuste entre oferta, destinos y formatos. La evolución de los próximos meses dependerá de la capacidad del mercado para redistribuir volúmenes, diversificar destinos y adaptarse a las necesidades específicas de cada región.





